Ahora las ampolletas sólo gastan 20 watts. Da lo mismo. Me agrada más la luz de mi lámpara. Me agrada su orange por las noches, cuando me pongo a leer mis textos, mis cuadernos, mis historias. Muchos recuerdos se fueron a un mejor lugar, pero aún quedan otros aquí. Que todo ahora se aclara de a poco, lentamente. ¿Porqé? Porque aprendi a olvidar. Durante mi vida he aprendido a soportar el dolor, pero no había sentido esto. Que cada vez se me hace más fácil olvidar, como también aceptar la nueva compañía que me traerá el Destino.
¿Mayúsculas? Sip. El Destino es como mi Dios. Quizás es lo mismo. No me interesa saberlo. Yo solo creo. En el Destino y en la Naturaleza; en la restauración normal, evolutiva y automática-tipo-Polaroid de todo lo que nos rodea y que ahora nosotros, putos y miserables humanos inconcientes, destruimos sin darnos cuenta de ello. También espero que lo que dicen los Mayas, sobre el próximo paso de la humanidad, se vuelva realidad. Es uno de mis sueños sociales mayores: "que no necesitemos banderas". Pienso en grande. Siempre lo hago. Me planeo a futuro. ¡Quiero tantas cosas que sé que corresponden a mi futuro pero las quiero ya!
unas extremidades de mi cuerpo saben que desde hace años que deseo tener familia. Dos de ellos de seguro recuerdan que les dije "si estuviese solo y pudiese hacerlo, adoptaría". Unos dirán "estetipo está huevón", otros dirán "es la persona más noble que he conocido". Tengo que reconocerlo: soy muy susceptible a la opinión de los demás. Como muchos, creo yo. Me cambia. Me determina. Pero no acepto los buenos comentarios. Nunca he sabido responder a esos "Maxi, eres una gran persona" o a los "Gracias por todo, Maxi", porque de inicio todos tienen una cierta belleza dentro y es injusto que mientras a mi me lo dicen, hay gente que no se lo dicen por más que lo deseen. Además, no soy tan bueno. Soy estúpido. Busco ser buena persona: busco no tener defecto alguno. ¿La perfección es un defecto? Sip. Es todo un asunto muy de Yoda. Onda, "La perfección lleva a la autoadmiración. La autoadmiración lleva al egoísmo. El egoísmo a la soberbia..." y podríamos seguir imitando al extraterrestre verde y enano todo el día. Monólogos del Lado Oscuro.
No quiero ser así. Pero quiero ser bueno.
Mi determinación es olvidada por la rutina. Mi rutina es adecuada, creo yo. Con el tiempo me he vuelto fome. No quiero muchas cosas. Si estuviese en una jungla en Rusia o en el Sahara o en el centro de la Antártica daría lo mismo. Me levanto a hacer nada de mí. He perdido el gusto por muchas cosas que, tontamente, parezco no extrañar, pero que cuando las hago, las hago bien. Soy muy autocrítico, y siempre me tiro a menos, pero cuando hago las cosas las hago bien porque quiero. Pero no hago mucho. La mayor parte se queda en toda mi faceta pseudoartística . Eso, y el hecho que me encanta escuchar a los demás hablar. No soy bueno hablando. Si un dia se produjera una oportunidad excelente y justa para conocer a una persona hermosa, no la tomaría por el temor a la decepción que me domina. Por el temor a que un día, inevitablemente, las personas se alejan, y uno queda colgando en el aire, solo.
Soy yo el que se aleja también. Lo reconozco. Me alejo de este lugar porque no me gusta. Cuando salimos de vacaciones me encanta, porque voy a lugares distintos, con gente distinta, aire distinto (no tan puro como el de acá... esa es una lata). Quiero extrañar mi tierra. Pero tambiñen quiero conocer otras, lejos de aquí.
Quizás quiero empezar toda mi vida de nuevo. Ni idea.
Pero eso significaría tener que dejar a mis cinco extremidades de mi cuerpo. Lo poco y demasiado que tengo.
No, prefiero quedarme para ellos.
Por ellos, amo vivir.
(Y no me interesa si no le encuentra el sentido a esto, o si sorpresivamente piensa que me contradigo cada cinco palabras, porque yo ya lo sé. Yo solo escribo por escribir. Total, ¡soy Teatrista!)